Semana Santa

Declarada de Interés Turístico Regional en 2018

Cofradías y Hermandades de Pozo Cañada

Hermandad San Juan Evangelista

La Hermandad de San Juan Evangelista fue fundada en torno al año 1955, no habiendo fuente escrita que lo acredite. El documento gráfico más antiguo es una fotografía, del año 1958, donde aparece la imagen de San Juan a la salida de la antigua Iglesia de Pozo Cañada.
La talla se encargó en Valencia, siendo realizada la escultura en Barcelona, según figura en el sello original impreso en la imagen. Se desconoce su autor y el precio de adquisición.
Según se nos relatan, la idea de incorporar a San Juan Evangelista en los desfiles procesionales, parte de Juan García Toledo, conocido como el Chache, vecino de nuestro pueblo con orígenes en Tobarra, devoto de la Semana Santa y fiel sanjuanero. Junto a otros vecinos y amigos, como Gonzalo García García y José Ramón Soria Parras, así como otros vecinos de la localidad comenzaron la nueva andadura.
La financiación económica para la adquisición, se realizó, por un lado, con las aportaciones de estos y otros vecinos que voluntariamente colaboraron y la recolecta que se consiguió de una estudiantina (nombre que le daban a la función teatral) que el Chache organizó con jóvenes del pueblo.
A mediados del siglo XX, en nuestra Semana Santa procesionaban la Cruz de la Toalla, Santa María Magdalena, Santa Mujer Verónica, Nuestro Padre Jesús, La Dolorosa junto a los Socios Romanos, decidiéndose traer al pueblo la imagen de San Juan, la cual acompañaría a la Virgen de los Dolores en los desfiles procesionales.
Siguiendo la tradición, que todavía se conserva en otras localidades como Chinchilla y Tobarra, la imagen de San Juan iba acompañada del carrico del que tiraba un sanjuanero (Bozaina). El carrico, para los que no lo hemos conocido, consistía en una bocina larga terminada en una boca muy ancha, construida de metal y apoyada por dos ruedas, el cual era sujetado por un sanjuanero por el lado de su embocadura y cuyo sonido característico servía para anunciar la llegada del Evangelista. Desconocemos cuando el carrico dejó de participar en las procesiones.
La Hermandad de San Juan Evangelista participa en las procesiones de Jueves Santo, Viernes Santo en la procesión del Calvario y del Santo Entierro y Domingo de Resurrección.
Y, fiel a la persona histórica de San Juan, siempre acompaña a María según el mandato del maestro, como nos relata el propio Evangelio de Juan cuando nos habla: “que estando Jesús en la cruz dijo: habiendo mirado, Jesús a su madre y al discípulo que él amaba, el cual estaba allí, dice a su madre: mujer, ahí tienes a tu hijo. Ahí tienes a tu madre. Desde aquel punto se encargó de ella el discípulo y la tuvo consigo en su casa”.

Imagen

Basada en la tradición histórica, se trata de una imagen completa de una sola pieza utilizando como material la madera. Representa al Evangelista de pie, con brazo derecho pegado al cuerpo y brazo izquierdo extendido en actitud de compasión y tristeza, queriendo indicar a María donde está su hijo Jesús, en la Cruz.
Destaca de esta imagen su mirada contemplativa y la especial belleza y luminosidad de su rostro, sin barba, que reflejan la juventud de Juan, plasmada en los Evangelios.
El paso procesional está compuesto por esta única imagen que representa al santo titular de la hermandad de San Juan Evangelista, discípulo amado de Jesús que siguió como uno de sus doce apóstoles y autor del cuarto evangelio, tres epístolas y el Apocalipsis.
La cabeza, con melena larga, va tocada de una aureola mística dorada y va acompañado de la palma, que todos los años es traída desde Elche de Alicante y que hasta hace unos años era donada por un familiar del Chache de Tobarra, sujetada a su brazo derecho y adornada con un lazo de color verde propio de la hermandad y que se sustituye por otro de color negro en la procesión del Santo Entierro.
La palma constituye uno de los símbolos característicos de la figura de San Juan, cuya simbología aparece en la iconografía cristiana como símbolo de la victoria y triunfo de los mártires.
Otro de los símbolos que caracterizan a esta hermandad es el águila del tetramorfos, por su visión mística elevada y el evangelio, por ser considerado como patrón de los teólogos y escritores, distintivos que están representados tanto en el estandarte de la banda de cornetas y tambores como en los trajes de sus componentes.
En sus orígenes, la imagen se portaba a hombros, compartiendo trono con San Isidro, como atestiguan fotos de la época, ya que ambas hermandades partían de las mismas personas, pero con la despoblación y la falta de cofrades en los años 60 se llevó en un carro. En los 70 y 80, se tuvo que recurrir a montar las imágenes en tronos motorizados en los que bajo las andas había o bien un coche u otro elemento motorizado adaptado. A finales del milenio, y tras realizar una restauración de la imagen y del trono, es cuando se vuelve a encargar un carro para empujadores, siendo la forma de traslado del trono, actualmente.
La imagen se guardaba en la antigua Iglesia de Pozo Cañada, y tras su derribo, fue custodiada por Diego y Marcelino, volviendo desde hace algunos años a la parroquia de San Juan Bautista.
Debido al paso del tiempo y a su deteriorado estado, tras finalizar la Semana Santa de 2007, la Hermandad decidió que había que restaurarlo, pero debido al alto coste que suponía para esta Hermandad de tan pocos recursos económicos, hubo que buscar ideas para conseguir el dinero necesario para tal fin.
En 2008, la imagen fue restaurada en la localidad de Hellín por Pablo Nieto, mediante un lijado, pulido y restauración de mano izquierda, habiendo recuperando su color original. Según nos dijo el restaurador hasta 8 capas de barniz hubo que quitarle, cosa que no nos extrañó porque Diego, el Chache, según cuentan, ponía empeño en que el santo (como él le llamaba) fuera lustroso en las procesiones.
En 2009, se realiza el primer pregón por parte de la Hermandad de San Juan, siendo 2019 el último año en el que hemos tenido honor de realizar el pregón de Semana Santa. Desde el año 2018, nuestra Semana Santa es declarada de Interés Turístico Regional, y junto con el Ayuntamiento de Pozo Cañada se realizaron actos con otras administraciones, Diputación Provincial de Albacete y Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, así como medios de comunicación, llevando nuestra fiesta religiosa a todos los rincones de la región.

Estandarte

En 2010, se encarga el nuevo estandarte de la hermandad a las Hermanas Monjas Clarisas de Hellín que lo tejieron a mano y sería presentado y bendecido en 2012. En 2019, un nuevo Estandarte ha sido donado a la Hermandad por parte de una devota vecina, María González García (Maruja), presentado y bendecido en la misa en honor a San Juan el 28 de diciembre de 2021. Acompaña a la imagen los porteadores del carro, sus nazarenos y la Banda de Cornetas y Tambores.

Porteadores

En los primeros años y según atestiguan las fotografías que tenemos, tradicionalmente eran hombres vestidos con traje. Posteriormente, a finales de los 70 principios de los 80 se optó por túnica blanca, fajín de terciopelo verde oscuro, o cordones del mismo color, quedando en la actualidad el fajín como elemento único, añadiendo el guante blanco o negro para la procesión del Santo Entierro.

Nazarenos

En sus primeras procesiones las personas que acompañaban al Evangelista vestían con traje los hombres y vestido con pañuelo las mujeres como era típico en la mitad del siglo XX. En los años 60, se decidió vestir con el capuz verde, túnica blanca y la capa verde. El primer año que se procesionaba de esta manera, ocurrió una anécdota, se compraron para los capuces y túnicas telas blancas que se decidió tintar de verde después. Tras la primera procesión, éstos destiñeron, por lo que todos los nazarenos acabaron manchados de verde tanto en la cara como en las ropas, lo que causó revuelo e hizo que durante los siguientes días no todos procesionaron vestidos de nazareno. Al siguiente año se compraron telas verdes para el capuz y la capa. De esta manera se procesionó hasta los inicios de los años 80, con túnica blanca, cordones de color verde oscuro, capa y capuz de raso verde claro. Desde los años 90, hasta la actualidad, se sustituye el raso por terciopelo verde oscuro y se añade un pequeño bordón dorado a la capa y al capuz con guante blanco, siendo negro para la procesión del Santo entierro.

Acompañamiento musical

En sus inicios acompañaban al Evangelista vecinos y niños que tocaban trompetas y tambores sin formarse una banda propiamente dicha, vistiendo ropas como traje de calle o ropa de festivo. A finales de los años 70 hasta finales de los 90, cuando se comienza a uniformar la banda de cornetas y tambores usando túnica blanca y cordones o fajín de terciopelo verde oscuro. Posteriormente y hasta la actualidad, se crea un uniforme para la banda, marcado por el estilo que tenían los uniformes militares y policiales de los años 80 y 90, consistentes en pantalón de tela verde militar, camisa marrón camel, jersey verde, galones y borlas rojas, boina militar verde, con escudo de la hermandad bordado.
A finales de los 70, la Banda de Cortnetas y Tambores se crea por Diego García (el Chache) que, debido a su pasión por el tambor, consigue reunir un grupo de jóvenes, niños y mayores para que formen la Banda de Cornetas y tambores que acompañarían al Evangelista, alcanzando, en los años 80, a más de setenta componentes, predominando los tambores de cuerdas, así como algunos bombos y una docena de cornetas largas sin llave ni pistón.
Al principio, el repertorio era limitado debido a las características de dichas cornetas largas y eran de marcado estilo castrense y algunas canciones de Semana Santa, teniendo canciones para marcha lenta y de ordinario.
A finales de los años 90, por parte de los miembros y en especial de Juan Diego García y José Miguel Soria, se decide potenciar la formación, ya que se había reducido el número de componentes a unos treinta y cinco componentes, y se crea una composición de cornetas sevillanas de llave si bemol y trompetas y fliscornos. Se recurre a Javier Cobos, profesor y ahora Director de la Banda de Hellín para que forme a los componentes de la banda y durante años viajaron a la ciudad vecina para recibir clases de movimiento musical, trompeta y corneta.
Esta formación musical dio sus frutos. Se cambió también el uniforme, pasando de la túnica al estilo militar y la música pasó al estilo andaluz.
El repertorio de obras procesionales creció hasta unas treinta canciones, destacando algunas adaptaciones como Mater Mea, adaptada por José Miguel Soria, que pasaría a ser Director musical de la Banda de Cornetas y Tambores, formando a los tambores desde ese momento.
En este repertorio se incluyen temas, como Ego Sum, Plumas por Sevilla, La Dolorosa, San Juan Evangelista, La Marcha Real, Cristo Viejo, Cristo de la Sangre, Virgen de la Paloma, Requiem, La Virgen Llora, Cristo del Amor, Luna de Triana y marchas de ordinario como: Ateneo en Sevilla, Jesús el Rico, Teniente Coronel Hita, Generales y otras.
Este repertorio y el cambio y formación que adquirió la banda permitió que fuera invitada a tocar en procesiones de Hellín, participando de forma puntual en algunos días concretos en los que las procesiones no coincidían con las propias de la localidad. También se ha participado en otras concentraciones de Bandas y eventos semanasanteros.
Además de acompañar a la Hermandad de San Juan Evangelista, la Banda de Tambores y Cornetas ha acompañado en procesiones a otras imágenes, como la Santa Mujer Verónica.

Hermanos

En la actualidad la hermandad cuenta con unos 180 hermanos, siendo su número estable en los últimos años.

Dirección

La Junta Directiva está formada por hermanos mayores. Teniendo como Presidente de Honor a Marcelino García. Como miembros de la directiva actual que, ayudan en lo necesario para la correcta gestión de la hermandad, se encuentran: Juan Diego García Marcos, Juan Soria Hernández, Jose Manuel Soria Fernández, Luisa García Marcos, Juan Miguel Fernández Gregorio, María del Mar Soria Hernández y Julia García Marcos.

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