Semana Santa

Declarada de Interés Turístico Regional en 2018

Cofradías y Hermandades de Pozo Cañada

Hermandad Santa Mujer Verónica

Queridos hermanos, cofrades y vecinos, a través de estas líneas queremos dar a conocer nuestra historia, la de una hermandad que ya cuenta con un siglo de historia.
Nuestro particular viaje en el tiempo comienza a principios del siglo XX, cuando la antigua Iglesia de Pozo Cañada sufría un pequeño incendio dejando destruida la antigua imagen de la Santa Mujer Verónica. Tras esta pérdida, la devoción y fe de la familia Candel Cebrián por esta imagen dio impulso a encargar la actual Santa Mujer Verónica.

Imagen

Según la tradición cristiana, durante el camino de Jesús al Calvario donde había de ser crucificado, una valiente mujer llamada Verónica se hizo paso entre la muchedumbre y sin ver la brutalidad de los soldados hacia nuestro Señor, con un gesto audaz y bondadoso enjugó y limpió su rostro con un lienzo, en el mismo quedó impregnado el sudor y la sangre del rostro de Cristo.
La Hermandad Santa Mujer Verónica cuenta con una talla única. Fue creada por el escultor murciano Manuel López-Guillén Soriano, alumno de la escuela del prestigioso imaginero Francisco Salzillo y del escultor Francisco Sánchez Araciel. Nuestra imagen fue terminada en 1921 y cuenta con un testigo escrito a lápiz en la propia madera, donde podemos leer: “Por Manuel López-Guillén Soriano, Murcia 1921. Para Pozo Cañada”.
Las características de esta talla son acordes a la época neobarroca proveniente de la escuela escultórica salzillesca. En profundidad, las manos del autor de Verónica supieron hace ya cien años, crear una belleza única. Su rostro muestra un gesto de dolor contenido, de mirada baja que vislumbra tristeza y labios entreabiertos. El pelo tallado se recoge en la parte posterior de la cabeza en un elegante moño, mostrando un trabajo exhaustivo en las partes visibles de la imagen, que presenta un torso de anatomía básica bien definido y una sencilla devanadera de madera. La imagen se presenta de pie, con sus brazos flexionados a lo largo del torso mostrándonos el Sudario en el que quedó plasmado el rostro de Jesús, invitando al fiel a una recogida contemplación. A través del nieto del escultor, la hermandad ha podido saber que nuestra Santa Mujer Verónica fue su última obra ya que, Manuel López Guillén falleció en 1922, a causa de una neumonía, a los 33 años.

Procesiones en las que participa

La Santa Mujer Verónica procesiona siempre los días de Jueves Santo por la tarde, Viernes Santo por la mañana y por la noche. Cabe destacar que, en sus primeros años como hermandad, no salía en la procesión de Domingo de Resurrección. Por aquel entonces la imagen cuando procesionaba lo hacía a hombros.
Después de muchos años, la imagen pasa a ser llevaba en coche a motor y comenzó a procesionar el Domingo de Resurrección. Han sido en los últimos diez años, cuando comenzamos a procesionar también Miércoles Santo por la noche en la procesión del Silencio. Esto supone que, en la actualidad, nuestra hermandad procesiona en todos los actos por las calles de nuestra localidad.
Durante las procesiones que transcurren en la semana grande de nuestro pueblo, tenemos diferentes posiciones. En Miércoles Santo tras el Señor de la Caña y el Cristo de la Agonía. Jueves Santo por la tarde, Viernes Santo mañana y noche, así como Domingo de Resurrección se sitúa detrás de Santa María Magdalena y delante de Nuestro Padre Jesús Nazareno. En 2017, cabe destacar que la imagen pasó a ir en un carro para empujarla.
Como procesión especial para nuestra hermandad, Viernes Santo se situaría entre una de ellas pues, la figura de Verónica toma protagonismo en la procesión de la mañana, el Encuentro de Jesús con su madre.
El tan singular encuentro, que se celebra en nuestro pueblo, aguarda matices de El Prendimiento que nuestros antepasados ya escenificaban. Un grupo de mujeres y hombres ponen voz a nuestras imágenes al mismo tiempo que estas se van moviendo frente a nuestra parroquia. El papel de Verónica en el encuentro siempre ha estado ligado a la figura de María García Garrido. En 2016, dio el relevo a quien actualmente pone voz a nuestra imagen, Carmen Rodenas Martínez.

Arreglo floral

Desde el inicio de la hermandad, el arreglo floral ha sido a cargo de nuestra hermandad. El primer sitio donde pudimos hacer los arreglos florales fue el almacén de Paco Ramírez, el trono se arreglaba el miércoles ya entrada la noche o el jueves por la mañana. Si bien en años de austeridad, las flores eran cogidas del campo. En este almacén se guardaba nuestra imagen durante la semana de las procesiones por la proximidad a la Iglesia.
Años después, la imagen de la Santa Mujer Verónica se trasladaba durante los días que se procesiona y hasta la actualidad, al almacén de Asensio Córcoles. Allí comparte espacio con Nuestro Padre Jesús Nazareno y La Dolorosa. Desde hace unos años, cada Miércoles Santo arregla el trono de flores y se viste a la imagen en un local de José Miguel Soria Fernández.
Son las propias hermanas quienes dedican toda una tarde al arreglo floral, hacer los centros de flores y engalanar el trono donde estará nuestra Santa Mujer Verónica. Ya entrada la noche y antes de la procesión del Silencio, la hermandad coge fuerzas y cena antes de ponerse la túnica y la capa azul.

Año de fundación

En 2021, celebramos un siglo de historia. Fue en 1921 cuando la imagen llegó a Pozo Cañada y desde entonces ha salido a procesionar cada año. Esta siempre ha sido una hermandad familiar.
En sus inicios la imagen fue adquirida por la familia Candel Jerez. La primera persona que preside la hermandad, al igual que ejerce de camarera de la santa, sería María Candel Jerez, para después ser su hermana Jerónima. Tras ésta, el testigo pasó a la pequeña de las hermanas, Mercedes. En la actualidad, son sus hijas María Ángela y Flor Fernández Candel quienes velan por el bien de la hermandad.

Ajuar

En sus inicios la imagen estaba en una hornacina situada en la nave central de la antigua Iglesia. Vestía con un manto en oro beis y un vestido en seda de la misma tonalidad. También poseía un manto brocado en seda de colores y oro que dibujaba unas flores.
En la década de los 80, se compró en Elda un manto en raso azul con aplicaciones de lentejuelas. Sobre estas fechas, la hermandad comienza a tener su propio color, los nazarenos visten túnica blanca con detalles en dorado, capa azul y capirote blanco.
En 1996, se hace el manto de color azul de terciopelo con puntilla y fleco en oro. Estas telas fueron compradas en Murcia, concretamente en el almacén Cerdán Hermanos.
Las varias enaguas que viste la imagen son donadas por varias hermanas como María Antonia Soriano, Avelina Molina Gregorio y Fina Soriano. Al igual que unos manguitos donados por Antonia Mateo.
En 2012, se hace un vestido-delantal en seda brocado en oro, color beis. Comprada la tela en Valencia por Isabel Martínez Molina, la misma que lo confeccionó y cosió.
En 2015, la hermandad compró, en Albacete, la tela para hacer un manto morado de raso brocado en oro viejo y este mismo año, se cambia de estandarte. Dejamos el que teníamos desde 1925 y encargamos el actual, en Caravaca de la Cruz.
En 2018, Consuelo Mañas dona un pañuelo para la cabeza de nuestra imagen. Un año más tarde, Isabel Martínez Molina compra, en Sevilla, una rejilla en oro para hacer una capelina. Este mismo año, se adquiere en Sevilla la tela de un nuevo manto. Esto es una donación de Cristina Molina y Tomás López. Un raso brocado en plata sobre fondo azul. Con motivo de la celebración del centenario de nuestra hermandad, el 21 de marzo de 2021, estrenó este manto. Cabe destacar que, desde 1996, la persona encargada de arreglos en vestuario, confección de vestidos y mantos es Isabel Martínez Molina.

Misa Centenario

El 21 de marzo de 2021, se celebra una misa del centenario en la Parroquia San Juan Bautista de Pozo Cañada para rememorar un siglo de historia. Celebrada por nuestro Párroco D. Francisco Callejas Sánchez, hermanos y hermanas, vecinos y cofrades de nuestra localidad. Fue el único acto que pudimos hacer en el contexto de la pandemia de la Covid19.

Pregoneros

El primer pregón fue en 1998 a cargo de D. Juan José Sánchez Romero, quien fuera Presidente de la Junta de Cofradías de Albacete. En 2006, volvimos a presidir nuestra Semana Santa y el pregón corrió a cargo de D. Pío Paterna Callado, por aquel entonces párroco del Espíritu Santo de Albacete y antiguo sacerdote de Pozo Cañada. En 2015, nuestro último pregón, corrió a cargo de D. José Agustín González García, párroco del Sagrado Corazón de Jesús de Hellín. El maestro de ceremonias de los actos de pregones fue Antonio Javier López Luján.

Restauraciones

Nuestra talla ha tenido dos restauraciones a lo largo de este siglo. La primera fueron retoques leves y fue realizada por Luis López Braguilla. Se arreglaron las manos, se puso colorete en las mejillas y se cambió el pañuelo de la cabeza a la frente de la imagen.
En el verano de 2019, el artista Pablo Nieto Vidal del equipo El Parteluz, realizó la segunda restauración, ésta de manera más profunda. El restaurador trabajó principalmente en la limpieza de las superficies policromadas que habían perdido su color natural y reconstruyó algunas zonas castigadas por el paso del tiempo. Además, se arreglaron manos, pelo y cuello.

Lugar de veneración

La imagen se encuentra en la Capilla de la Parroquia San Juan Bautista de Pozo Cañada.

Hermanos

La hermandad cuenta con alrededor de 260 hermanos y hermanas.

Acompañamiento musical

Nuestra hermandad no cuenta con una propia Banda de Cornetas y Tambores. Cabe destacar que todos los Jueves Santo, la Banda de Cornetas y Tambores de San Juan Evangelista acompañaba desde la sede de la Santa Mujer Verónica y la escoltaba. Ambas hermandades se acompañaban hasta la Iglesia, lugar de origen de cada procesión.
Durante algunos años, los Jueves Santos teníamos como invitada, aprovechando que no asistía a otra procesión, a la Banda de Cornetas y Tambores de la Cofradía Nuestra Señora Reina de la Esperanza Macarena de Albacete.
Además, en los pregones que hemos realizado siempre nos ha acompañado la Banda de Cornetas y Tambores de San Juan Evangelista y la Agrupación Musical La Primitiva. Queremos agradecer a tantas hermanas que, a lo largo de estos años, han donado a la imagen distintas prendas para procesionar. De igual forma, a quienes la han acompañado en las procesiones y a quienes han mirado a la Santa Mujer Verónica con gestos de cariño y devoción. También a quienes han confiado en ella ciegamente para pedir una promesa. Pues, ese es el fervor que nos conmueve esta imagen.
De la misma manera que Verónica, con un gesto valiente, enjugó el rostro de Jesús, ayudará cuando el prójimo la necesite; aliviará y calmará nuestras penas o frustraciones, velará por la salud de todos y celebrará cada buena nueva.

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